En el anterior post veíamos cómo entender el etiquetado. Nos quedaba pendiente conocer todo lo referente al etiquetado nutricional. Lo abordamos a continuación.

 

¿Qué es el etiquetado nutricional?

El etiquetado nutricional es aquel que nos informa sobre la cantidad de energía y de nutrientes (proteínas, hidratos de carbono, grasas) presentes en los alimentos. Este etiquetado es obligatorio desde el año 2016 para todos los alimentos envasados excepto para algunos como el agua, el vinagre o la sal. También en el caso de envases con superficies inferiores a 25 cm2 están exentos de incluir en su etiquetado la información nutricional.

El Reglamento 1169/2011 establece una serie de información que es obligatoria, junto con otra, que pueden incluir de forma voluntaria los fabricantes.

 

Etiquetado nutricional

Fig. 1 Etiquetado nutricional. Fuente FIAB

 

Información nutricional obligatoria

La información nutricional que debe incluirse siempre es la siguiente:

  • Valor energético: Tiene que presentarse tanto en kilojulios (kJ) como en kilocalorías (kcal) por 100 g o 100 ml de producto.
  • Grasas: cantidad de grasa que presenta el alimentos por 100 g o 100 ml de producto. En este caso se incluyen tanto las grasas saturadas como la monoinsaturadas y las poliinsaturadas.
  • Ácidos grasos saturados: cantidad presente en el alimento por cada 100 g o 100 ml de producto. De los diferentes tipos de grasas, éstas son las que las Autoridades Sanitarias recomiendan consumir en menor proporción.
  • Proteínas: cantidad de proteínas aportadas por cada 100 g o 100 ml de producto.
  • Hidratos de carbono: cantidad presente en el alimento, incluyendo los azúcares, por cada 100 g o 100 ml de producto.
  • Azúcares: se deben incluir tanto el contenido de azúcar que de forma natural presentan los alimentos como el añadido por cada 100 g o 100 ml de producto.
  • Sal: también en este caso se incluye la sal presente en el alimento y la añadida.

 

Etiquetado nutricional obligatorio

Fig. 2 Ejemplo de etiquetado nutricional obligatorio

 

Uno de los temas más controvertidos, es que no se han incluido los ácidos grasos trans en esta información. Es más, ni siquiera se pueden incluir voluntariamente, tal como se indica en el apartado siguiente. Sin embargo sería conveniente conocer su presencia ya que se encuentra científicamente demostrado que estas grasas resultan perjudiciales para la salud.

 

Información nutricional voluntaria

Otros nutrientes

Además del listado anterior, los fabricantes pueden incluir de forma voluntaria la cantidad de otros nutrientes presentes en el alimento.

Los nutrientes que se pueden incluir son los siguientes:

  • Ácidos grasos monoinsaturados
  • Ácidos grasos poliinsaturados
  • Polialcoholes
  • Almidón
  • Fibra alimentaria
  • Vitaminas y minerales (la legislación incluye qué vitaminas y minerales se pueden incluir en el etiquetado nutricional).
Etiquetado voluntario

Fig. 3 Ejemplo de etiquetado nutricional voluntario

 

Nutrientes por ración

La legislación también permite que además de la información nutricional por 100 g o  100 ml, también se indique por porción o unidad de consumo.

Pero ¿qué se considera una porción? Pues son los propios fabricantes los que deciden que cantidad de producto constituye una ración (ver figura 4). Sí que tienen que cumplirse algunos requisitos:

  • La porción o unidad debe ser fácilmente reconocible por el consumidor. Por ejemplo una porción puede ser una galleta. En el caso de algunos alimentos como puede ser un paté o queso para untar es más complicado determinar este aspecto.
  • Tiene que indicarse en la etiqueta qué cantidad de alimento se considera una porción.
  • Tiene que indicarse cuantas porciones o unidades de consumo contiene el envase.

 

Etiquetado nutricional por ración

Fig 4. Ejemplo de etiquetado nutricional por ración

 

A modo de curiosidad, si comparamos la ración de referencia en diferentes marcas de chocolate, podemos comprobar que para el chocolate con leche Nestlé (ver figura 5) una porción son 17,6 g (equivalente a 5 onzas de chocolate) mientras que para el chocolate con leche Milka una porción son 25 g (equivalente a 4 onzas de chocolate).

 

Etiquetado nutricional ración chocolate

Fig. 5 Ejemplo etiquetado nutricional por ración en chocolate

 

Porcentaje de la ingesta de referencia

De manera voluntaria los fabricantes pueden indicar el % de la ingesta de referencia que presenta el alimento.  Es decir, qué porcentaje de las necesidades nutricionales cubrimos con el consumo de 100 g o 100 ml de producto o bien por ración de producto .

Pero esto también tiene “truco” y debemos tener en cuenta que:

  • Esta ingesta de referencia está basada en las necesidades de un adulto medio, con una necesidad de 2000 kcal al día.  Sin embargo estas necesidades varían en función de características como la edad, el sexo, la actividad física,…
  • Estas ingestas están referidas a 100 g o 100 ml de producto o bien a una ración de producto (que puede variar de una fabricante a otro), lo que puede no coincidir con la cantidad que consumimos. La utilización de diferentes unidades como referencia nos complica la comparación entre productos de diferentes marcas.

 

La legislación permite además utilizar sistemas pictográficos o de símbolos para representar esta información (ver figura 6), siempre y cuando cumplan determinados requisitos como que sean comprensibles para el consumidor.  Un ejemplo de este sistema es el llamado “semáforo nutricional” del que hablaremos más adelante.

 

Etiquetado nutricional por pictogramas

Fig. 6 Ejemplo de % de ingesta de referencia en pictogramas

 

 

Presentación de la información nutricional

La presentación nutricional debe aparecer en forma de tabla, excepto en el caso de que el espacio para el etiquetado sea reducido, en cuyo caso puede ir en forma lineal.

Presentación de la información nutricional

Fig. 7 Ejemplos de posibles presentaciones de la información nutricional

 

Además de estos cuadros, está permitido que parte de la información se presente en una zona más visible. Por ejemplo en las cajas de cereales algunos fabricantes indican en la parte delantera esta información y la tabla nutricional queda relegada a otras zonas del envase.

 

El controvertido “semáforo nutricional”

Seguro que alguna vez has oído hablar del llamado “semáforo nutricional”. Se trata de un sistema voluntario que indica de una manera muy sencilla (mediante el sistema de colores de un semáforo) si un alimento es más o menos adecuado (nutricionalmente hablando) en función de su contenido en sal, grasa y azúcar.

Este sistema ya se emplea en países como el Reino Unido o Chile aunque con diferentes criterios a la hora de establecer a partir de qué valores se muestra uno u otro color.

 

Semáforo nutricional

Fig. 8 Ejemplo semáforo nutricional Reino Unido. Fuente Food Standards Agency

 

A nivel europeo también se barajó la posibilidad de incluir de forma obligatoria el semáforo nutricional en el etiquetado. Sin embargo esta medida fue rechazada por diferentes países, entre ellos España. Los argumentos empleados giraban en torno a la posibilidad de que esta forma de etiquetado indujera a error al consumidor. Algunos ejemplos de esto podrían ser:

  • El aceite de oliva: Con el semáforo nutricional su contenido en grasa tendría sin duda color rojo. Sin embargo nadie duda de lo saludable de su consumo.
  • Los zumos de frutas: Podría ocurrir que un zumo procedente de fruta 100%, tuviera más cantidad de azúcar que un refresco. Por tanto, y aunque en el primer caso el azúcar proceda únicamente de la fruta y además el zumo proporcione vitaminas y en el otro caso el azúcar sea añadida, el semáforo nutricional podría indicar que es más saludable el refresco.

Algunas distribuidoras, como Eroski, llevan varios años adoptando este etiquetado de forma voluntaria en sus productos.

En el 2017, algunas multinacionales (Nestlé, Coca-Cola, Mars, Mondelez, Cadbury, Pepsico) han acordado mostrar en sus productos el ·semáforo nutricional. Lo han bautizado como “sistema de etiquetado nutricional evolucionado” y argumentan que facilitará el entendimiento por parte de los consumidores.  Fijándonos en este listado de multinacionales y pensando en los productos que comercializan (refrescos, platos preparados, cereales, chocolatinas,…) cabe preguntarse por qué estos fabricantes se deciden a utilizar el semáforo nutricional si previsiblemente muchos de sus productos saldrán mal parados. La respuesta puede que esté en que este etiquetado presenta un pequeño “truco”: en lugar de evaluar el contenido de grasa, azúcar y sal por cada 100 g o ml de producto consumido, lo hará por “proporción más adecuada para consumir”.  Y ésta la determinará el fabricante. Por tanto, jugando con las cantidades de esta “proporción más adecuada para consumir” se podrá conseguir que el “semáforo nutricional” no llegue al color rojo.

Lo que está claro es que las Autoridades Europeas deben legislar al respecto y establecer unos criterios comunes para todos los fabricantes, teniendo en cuenta en todo momento los intereses de los consumidores.

 

El etiquetado nutricional en EEUU

En EEUU también han revisado el etiquetado nutricional.  El sobrepeso o la diabetes son algunas de las enfermedades relacionadas con el consumo de alimentos a las que se enfrentan en este país. Es por eso que han realizado esta revisión que tiene como finalidad que el consumidor reciba información clara y basada en la Guía de Alimentación para los Estadounidenses de 2015-2020. El nuevo etiquetado nutricional entrará en vigor en julio de 2018.

Entre las diferencias más notables con el etiquetado Europeo, cabe destacar:

  • Incluye información sobre la cantidad de grasas trans presentes en el alimento.
  • Se diferencian los azúcares que son añadidos.
  • Para establecer las porciones de los alimentos los fabricantes deben basarse en las porciones que habitualmente se consumen, no las que sería recomendable consumir.

 

Etiquetado nutricional EEUU

Fig 9 Etiquetado nutricional en EEUU. Fuente FDA

 

 

Por tanto, y como resumen a todo lo anterior, podemos concluir que el etiquetado nutricional puede aportarnos mucha información sobre los alimentos consumidos. Esta información, complementada con el listado de ingredientes, nos ayudará a mantener una dieta equilibrada. No obstante es claramente mejorable, si bien estamos a la espera de nuevas regulaciones por parte de las Autoridades Europeas sobre algunos aspectos como el “semáforo nutricional” o la inclusión de los ácidos grasos trans entre la información a incluir.