En el año 2050 seremos 9.700 millones de personas en este planeta . El mayor crecimiento se producirá en nuestro continente vecino, África, donde se triplicará la población.  Necesitaremos un 70% más de proteínas que las que producimos actualmente para poder alimentarnos. Y no, no es posible que nos alimentemos todos a base de leguminosas, necesitaríamos tres planetas Tierra ¿Cómo podemos afrontar este gran reto?

 

Feeding the world

El 60% de las noticias de los medios de comunicación relacionadas con alimentación, son negativas. Sin embargo, esto no es un reflejo de la realidad. En todos los años que llevo trabajando con industrias alimentarias, he podido comprobar el esfuerzo y dedicación que conlleva sacar adelante estas empresas. Además de la fabricación de productos (y que estos gusten al consumidor), tienen la exigencia legal de garantizar aspectos tales como la seguridad de los mismos. A esto se unen nuevas exigencias, como el compromiso con la sostenibilidad. A modo de ejemplo, las siguientes empresas se han adherido al Decálogo de Sostenibilidad Integral de la Industria Alimentaria promovido por el Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.

Como parte del compromiso de las industrias agroalimentaria con la sociedad, se ha celebrado en Madrid una jornada para abordar este gran desafío al que se enfrenta Europa. Esta jornada “Feeding The World 2017”, ha sido organizada por  el Grupo de Innovación Sostenible para el sector alimentario  (GIS) . Este grupo  está formado por empresas, asociaciones y administraciones públicas que defienden la innovación como una herramienta necesaria para avanzar de forma decidida hacia el futuro que demanda la sociedad.

Feeding the world 2017

Fig. 1 Este es uno de los resúmenes que con gran maestría realizó DIBU2PIA durante la jornada

 

Cuál es el reto al que nos enfrentamos

Como si de una “tormenta perfecta” se tratara, son tres los factores que confluyen y a los que tendremos que hacer frente:

  • Población cada vez mayor, concentrada fundamentalmente en Asia y África.
  • Menor cantidad de suelo disponible y  disminución de su calidad  para la agricultura (por sequía, malas prácticas agrarias).
  • Cambio climático.

 

Cómo lo abordamos

Después de la II Guerra Mundial, se primó la producción de alimentos. Tras un periodo con tanta escasez, lo importante era que la población tuviera qué comer. La explotaciones agrícolas y ganaderas debían proporcionar alimentos suficientes.

A principios de este siglo, comenzamos a hablar no solo de producir sino también de que la producción fuera sostenible.

Sostenibilidad“, término que oímos continuamente pero ¿qué significa realmente? La sostenibilidad es el uso de recursos a una velocidad que no exceda la capacidad para reponerlos. En el caso de la alimentación, una producción sostenible conllevará que dispongamos de suficientes alimentos y con el valor nutricional adecuado sin agotar nuestros campos o granjas, y sin poner en peligro el medio en el que vivimos (recursos hídricos, contaminación atmosférica,…).

Actualmente se trabaja ya en un nuevo reto, el de las soluciones inteligentes: la industria agroalimentaria 2.0. Así por ejemplo se está trabajando en invernaderos con un menor consumo de agua, granjas lecheras donde se utilizan sensores para detectar las necesidades de los animales,…

 

Cambio de modelo

Economía circular

Fig. 2 Modelos de la cadena alimentaria

En la figura 2, podéis ver cómo se pretende cambiar el modelo de la cadena alimentaria. Pasamos de un modelo lineal, en el que consumimos recursos (vegetales, carnes, pescados,…) para producir alimentos, generandos residuos.

Este modelo quiere cambiarse por el circular:

  • Los recursos se consumen en su justa medida
  • Se innova en la producción, para que esta sea lo más eficiente posible.
  • Los residuos generados se aprovechan (por ejemplo para utilizar como materias primas) o se integran de nuevo en la naturaleza.

Esto se conoce como economía circular.

 

El futuro ya es presente

A lo largo de esta jornada, se presentaron algunas de las líneas de investigación en las que se está trabajando actualmente y que resultan curiosas e intersantes:

  • El consumo de insectos como fuente de proteínas, algo de lo que ya hemos oído hablar en los medios de comunicación. La ventaja que proporcionan los insectos es que necesitan menor cantidad de recursos (alimento y agua) respecto a otros animales para transformarlos en carne. El problema que presenta  es de índole cultural, ya que en  países como el nuestro no estamos acostumbrados a su consumo. Existen otras opciones, como la extracción de diferentes compuesto para su uso en la industria alimentaria o su utilización para la alimentación animal. Así por ejemplo se podrán utilizar insectos para alimentar a las gallinas ponedoras. Los insectos forman parte de su dieta “natural” y además dan mejores resultados que el consumo de maíz.
  • Las algas son otra interesante fuente de proteína. Pero además de su utilización en alimentación humana o animal, podría tener otros usos. Las algas presentan componentes bioactivos que añadidos a los pienso tendrían un efecto protector frente a enfermedades reduciendo el uso de antibióticos.
  • En Etiopía se han desarrollado nuevas técnicas para mejorar la eficiencia de recursos. Así por ejemplo vacas lecheras alimentadas con paja tenían un bajo rendimiento en cuanto a los litros de leche producido. Se cambió el tipo de alimentación, utilizando la paja para el cultivo de hongos con los que alimentar el ganado. Esto provocó un gran aumento en cuanto a la producción de leche.

 

La sostenibilidad sobre el terreno

En el día a día de los fabricantes y distribuidores de los alimentos que consumimos, ya se están aplicando prácticas relacionadas con el uso eficiente de los recursos. Estos son algunos de los ejemplo que los ponentes de las jornadas mencionaron:

En Florette Agrícola utilizan la última tecnología en los cultivos de vegetales con los que luego elaboran las ensaladas. Ya es habitual el uso de drones para comprobar la uniformidad del riego o sistemas automáticos para eliminar las hierbas y evitar el uso de herbicidas.

Las grandes superficies apuestan por el ahorro energético, por ejemplo con las vitrinas y arcones cerrados en lugar de los que se utilizaban anteriormente.

Carrefour se decanta además por medidas como seleccionar a proveedores nacionales, regionales y locales, evitando largos desplazamientos de los productos (y por tanto gasto de combustible o emisiones atmosféricas de los vehículos). Esta distribuidora ha apostado por los productos de la pesca sostenible y por los productos bio.

Por su parte Mercadona, realiza investigaciones encaminadas a mejorar la eficacia de sus procesos. Algunos ejemplos son muy curiosos y aunque parezcan sencillos, han supuesto una importante inversión para su desarrollo:

  • Las botellas de aceite de oliva y girasol Hacendado son cuadradas en lugar de redondas. Esta forma permite que cada palet pueda llevar 96 botellas más. El resultado: se necesitan 1000 trailers menos de mercancía. Esto  supone un importante ahorro en el consumo de combustible y menos emisiones.
  • También con las cajas donde transportan el pan de molde han conseguido un efecto similar. Un cambio en la forma en la que se introducen las bolsas de pan en las cajas permite que en lugar de 12 bolsas se puedan llevar 15.
  • El fabricante de arroz para Mercadona, en su proceso productivo genera un residuo, las cascarillas del arroz. Éste es utilizado por el fabricante de alimentación animal como materia prima. Es un claro ejemplo de la economía circular que antes mencionábamos.

 

Qué podemos hacer los consumidores

Si en algo han estado de acuerdo todos los ponentes, es en la necesidad de colaboración entre los diferentes eslabones de la cadena alimentaria. Y los consumidores somos el último eslabón. ¿Cómo podemos contribuir a este importante reto “feeding the world”?

  • En nuestras casas desperdiciamos gran cantidad de alimentos. Según datos oficiales, cada año se tira comida equivalente a la producción anual de cereales. Los alimentos que se desechan serían suficientes para alimentar a 2.000.000.000 de personas. Si quieres reducir tus desperdicios, puedes consultar la Guía del Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio ambiente.
  • Desde que segregamos los residuos en nuestros hogares, hemos comprobado la cantidad de plástico que generamos. Un correcto reciclado permite su aprovechamiento para fabricar nuevos productos, contribuyendo con ello a la economía circular.
  • Los consumidores tenemos una importante “herramienta” para influir sobre fabricantes y distribuidores: nuestra elección de los productos que consumimos. Par tanto podemos seleccionar el tipo de  pescado   según cómo se haya capturado, productos procedentes de la agricultura de nuestra zona, frutas y hortalizas de temporada o productores comprometidos con el medio ambiente.
  • Es tiempo para la innovación en la industria alimentaria. Deberíamos ir perdiendo el  miedo a palabras como “genética” en este campo. Afortunadamente en Europa son muchos los controles que se realizan antes de poner un producto en el mercado.

 

Ahora que ya conoces un poco más sobre los problemas a los que vamos a enfrentaros en los próximo años, ¿aceptas el reto de ayudar a “alimentar al mundo”?